Cuidados de tu flor eterna

Pequeños gestos para que dure para siempre.

No necesita agua

Tu flor es eterna. Olvídate de regarla.

Evita el sol directo

Para que conserve sus colores intactos.

Limpia con suavidad

Un pincel suave o paño seco bastan.

No la mojes

El agua puede deshacer los limpiapipas.

Guárdala en lugar seco

Lejos de humedad si la quitas.

Trátala con cariño

Como cualquier recuerdo importante.